Seguridad

 

El asunto de la seguridad en Brasil es bastante polémico, porque la mayoría de los viajeros emiten sus opinones basadas exclusivamente en su experiencia propia. Si no les pasó nada, Brasil se convierte en un país tan seguro como cualquier país europeo. Si les atracaron, Brasil es un infierno.

Brasil es un país violento, uno de los más violentos del mundo. Las cifras de asesinatos per cápita superan, en muchísimo, a las de ciudades con las que se compara habitualmente a Río o São Paulo (Nueva York, Londres, París, Madrid). No obstante, el crimen violento no suele estar dirigido hacia el turista, y tiene una geografía propia.

En cualquier parte del mundo, y no solo en Brasil, un turista corre mucho menos riesgo de sufrir un acto de violencia que un residente. Es una cuestión lógica. El turista llega, pasa 10, 15, 30 días, y se va. El residente pasa 365 días al año en el lugar.

Aquí no quiero escribir un ensayo a respecto del tema, pero si que quería dar unos consejos personales:

  • no os obsesionéis con intentar no parecer un turista. Primero, no lo vais a conseguir; segundo, la violencia en Brasil no discrimina entre turistas y nativos.
  • en las grandes ciudades (Río, Recife, Salvador, Fortaleza, São Paulo) tomad como mínimo las mismas precauciones que tomarías en zonas complicadas de Madrid o Londres
  • andad siempre con una fotocopia del pasaporte para no perder el original en caso de robo (el original se puede quedar dentro de la maleta, si el alojamiento os inspira confianza)
  • llevad siempre un poco de dinero para poder dárselo al atracador en el caso no deseable de que seáis víctimas de un atraco
  • nunca, nunca, nunca os resistáis a un atraco. Al contrario que en otros países del mundo, en Brasil los atracadores casi siempre andan armados, y usan las pistolas con enorme facilidad
  • el hecho de que el atracador sea menor de edad no significa que no vaya armado y no esté dispuesto a usar la violencia
  • tomad mucho cuidado a la hora de usar los cajeros automáticos. Hacedlo preferiblemente en lugares con mucho movimiento (centro comercial, aeropuerto)
  • no andéis exhibiendo vuestras cámaras digitales
  • si vais a entrar a una favela, hacedlo acompañados de alguien del lugar. Si no, podéis tener problemas con la gente del lugar o con la policía (los blancos solo entran a la favela a comprar drogas)
  • en la playa, os parezca seguro el lugar o no, haya gente o esté desierta, nunca dejéis nada de valor en la arena mientras os bañáis

Hay muchos lugares de Brasil donde os sentiréis completamente seguros (Fernando de Noronha es el ejemplo que primero viene a la cabeza; pero hay infinidad de destinos de playa donde la violencia de la ciudad no ha llegado). Sin descuidaros demasiado, podéis bajar la guardia en esos lugares. Una buena idea es preguntar en el alojamiento donde os vayáis a quedar. ¿Cómo está la situación en la ciudad/el pueblo? ¿A qué lugares se puede ir y a cuáles no? ¿Se puede andar por la noche tranquilamente? Conversad con otra gente.

Ni paranoicos ni completamente despreocupados. Una gran dosis de prudencia os garantizará unas vacaciones estupendas.

 

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