El Maracanã
A pesar de haber perdido la grandiosidad de antaño, el mítico estádio Jornalista Mário Filho, más conocido como Maracanã, sigue siendo una cita ineludible para todos los amantes del fútbol y para aquellos que, sin serlo, veneran lo brasileño.
El Maracanã dejó hace mucho tiempo de ser el mayor estadio del mundo. El Nou Camp y un buen puñado de otros estadios le dan un auténtico baño en lo que a capacidad se refiere. Después de la reciente reforma por la que ha pasado para los Juegos Panamericanos de 2007, el aforo aproximado del Maracanã supera en poco los 70.000 espectadores.
Incluso con esta capacidad, lo habitual es que el estadio esté prácticamente vacío, reflejo de la profunda crisis por la que pasa el fútbol de Río de Janeiro. En el último encuentro entre Flamengo y Corinthians, los dos clubes con las mayores aficiones del país, sólo 22.000 espectadores acudieron al Maracanã. El día anterior, el Botafogo-Santos fue presenciado por 8.000 espectadores.
A pesar de todo esto, el Maracanã sigue siendo un lugar de gran interés para el viajero, que puede visitar el museo que hay en sus instalaciones, pisar el césped del estadio, visitar los vestuarios, y subir a las gradas. A la entrada del museo hay un hall de la fama en el que han dejado sus pisadas nombres legendarios del fútbol.
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