Invierno y verano
En el Brasil que queda al norte de Río de Janeiro los conceptos de invierno y verano son bastante diferentes de los nuestros. Solo en el sur de Brasil, en Río Grande do Sul y Santa Catarina, las estaciones están bien definidas. En Porto Alegre hace un frío que pela en invierno, y un calor que te derrites en verano. Pero en la mayor parte de Brasil, invierno y verano hacen alusión a la ausencia de lluvias (invierno) y la presencia de las mismas (verano), dado que las temperaturas se mantienen muy similares durante todo el año.
Grosso modo, y se hace muy difícil generalizar en un país tan grande como Brasil, en el Nordeste de Brasil llueve (y mucho) de diciembre a mayo. Y no cae una gota de junio a noviembre. Con el cambio climático y la presencia periódica de El Niño, estas fechas sufren una cierta variación. Pero lo que es seguro es que las posibilidades de que os llueva en, por ejemplo, Fortaleza o Natal, en octubre o noviembre son muy remotas. También, por causa de este régimen pluvial, todo está seco en invierno y todo está exhuberantemente verde en verano.
