Fotografía
Las increíbles bellezas naturales y urbanas de Brasil presentan innumerables oportunidades para el fotógrafo. Pero cuando se habla de sacar a pasear la cámara por Brasil, el asunto que más interés suscita es el de la seguridad.
Lo que os cuento a continuación está basado en mi experiencia personal y mis conocimientos de Brasil. La fotografía es uno de mis hobbies, y suelo viajar con un equipo bastante caro (una cámara réflex digital junto con objetivos que valen bastante más que la cámara).
Lo ideal sería hacer un seguro de robo que protegiera la cámara - quitando de esa manera un gran peso de encima. Pero ese tipo de seguro es caro, y en países como Brasil hay poquísimas empresas que lo hagan - y las que lo hacen, únicamente para profesionales de la fotografía y a precios exorbitantes-.
Si tienes una cámara réflex, da igual que sea digital o no, el ladrón no lo va a saber y siempre va a pensar que está robando una digital.
Es difícil generalizar, por lo que te contaré mi experiencia en algunos lugares de Brasil:
- São Paulo. La cámara cara solo la llevo a lugares cerrados o que me parecen relativamente seguros, como lo alto del edificio Banespa (vista panorámica espectacular de la ciudad), el interior del Mercado Central, o el templo budista en Cotia. No la llevo a ningún otro lado. Tengo una alternativa, que es una compacta digital muy buena, que saco cuando quiero ir por otros lugares, como el centro, la Avenida Paulista, los parques, museos, etcétera.
- Río. En Río uso la réflex digital en lugares como el Pan de Azúcar o lo alto del Corcovado, el interior del Maracanã, o las terrazas de los hoteles en Copacabana. En el resto de lugares, la digital compacta. En muchos lugares, sin cámara.
- Cuando visité las Cidades Históricas de Minas Gerais todavía no tenía la réflex digital. Pero fui a todas partes con la compacta que usaba en esa época. De haber tenido la réflex digital, la habría llevado también.
- Cuando estuve en São Luís usé siempre la réflex digital (todas las fotos del festival del bumba-meu-boi, por ejemplo, fueron hechas con ella), aunque reconozco que hay algunas callejuelas de São Luís que dan bastante miedo.
- en los Lençóis Maranhenses, la réflex digital. El mayor enemigo de tu cámara en los Lençóis es la arena. Y cuando digo enemigo, no estoy exagerando. Métela dentro de una bolsa de plástico. Quitando esa preocupación, podrás fotografiar con total paz de espíritu.
- en las cataratas de Iguazú, tanto en el lado brasileño como en el argentino, fotografié con la réflex digital sin ningún miedo. En Foz de Iguazú extremé los cuidados.
Otros lugares en los que he fotografiado sin preocuparme mucho por la seguridad son Arraial d'Ajuda, Bonito, Campos do Jordão, Fernando de Noronha, Jericoacoara, Paraty, Pipa y Trancoso.
A los lugares en los que he extremado los cuidados añadiría Fortaleza, Natal, Porto Alegre, Porto Seguro y Santos.
Como veréis, es muy difícil generalizar. Hay que dejarse guiar por tu instinto y tu sentido común. Una cosa que es importante tener en cuenta es que si el lugar en el que piensas sacar la cámara te parece seguro, pero el camino de vuelta de ese lugar no, es mejor no arriesgarse. Te pueden ver con la cámara y seguirte para robarte en un lugar desprotegido.

